¿Cómo apareció el ciclismo en Algeciras?

Para ir abriendo boca sobre este asunto, comentaros que el ciclismo y las rutas en bicicleta por esta localidad gaditana se remontan a finales del siglo XIX, precisamente al 18 de julio de 1897, cuando dos vecinos del lugar, se decantaron por coger este vehículo compuesto por dos ruedas. Ellos eran, Francisco Lacárcel y Sebastián Martín.

Ciclistas gaditanos

Ciclistas gaditanos. Fuente: Todocoleccion.net

El año pasado, a finales de agosto, se hizo un homenaje a estas dos figuras del deporte regional mediante el paso de la etapa de la Vuelta Ciclista España. Por lo tanto, a día de hoy, y después de cumplir un centenario de vida, no está de más lanzar una mirada hacia atrás.

Todo vino porque tanto Lacárcel como Martín se unieron a otros algecireños solidarios, con motivo de hacer un espectáculo benéfico taurino. Este evento consistía en reunir a todos los habitantes de Algeciras para que viviesen una gran becerrada y una prueba deportiva a través de bicicletas. Gentes de hasta lugares recónditos se acercaron hasta la Plaza de la Perseverancia, que así se llamaba entonces.

Grabado de la Plaza de la Perseverancia (Algeciras)

Grabado de la Plaza de la Perseverancia (Algeciras). Fuente: Algecirasayer.es

El festejo estuvo muy animado por parte de señoritas aficionadas tanto a los toros como al ciclismo, es del especial importancia este dato, ya que por aquellos tiempos las mujeres apenas salían de casa.

Los ciclistas algecireños, Francisco y Sebastián, brindaron la oportunidad a todos los allí presentes de montar en sus bicicletas para que percibieran y sintieran qué era sentarse en un sillín con dos ruedas y mantener el equilibrio, una de las personas que tomó ejemplo y valoró esta ofrenda fue, el que sería años después alcalde, Emilio Morilla, quién no había montado nunca en bicicleta.

A última hora, en pleno evento, se juntaron al juego los hermanos gibraltareños Fromow, quienes compitieron con Francisco y Sebastián. Todos ellos consiguieron singulares premios, como un jamón de bronce y una preciosa escribanía.

Sin apenas reglas y haciendo una completa improvisación, el espectáculo salió a pedir de boca, con tal resultado que todos los asistentes salieron gloriosos y satisfechos, con muchas ganas de promocionar esta práctica deportiva.

Llegados a este punto, ¿no os habéis preguntado que pasó con la gran becerrada propuesta en un primer momento? Pues básicamente que no tuvo éxito, fue escasa y aburrida. Nadie hizo caso a ello, todos pusieron sus cinco sentidos en la nueva modalidad deportiva.

Un año después, en 1898, Algeciras volvió a ser testigo de una nueva cita ciclista. Se acogieron ciclistas de otras regiones de Cádiz, sobre todo de Jérez, trayendo consigo una excursión competitiva hasta Gibraltar. A los pocos meses, los habitantes de Tarifa también se apuntaron a dichos ejercicios.

A principios del siglo XX, y tras el grandioso éxito del ciclismo en este municipio aislado de Cádiz, las calles comenzaron a cimentarse sin dejar rastro de baches, en contra de los impedimentos que estas infraestructuras causaban a los ciclistas.

En 1921, se rindió homenaje en la Plaza de Toros de Algeciras a todos esos niños de los trabajadores de Río Tinto, de tal forma que se organizó una carrera ciclista.

Por último, ya entrados en el siglo XX de lleno, en este pueblo andaluz se empezaron a abrir talleres para arreglar, vender o alquilar bicicletas, uno de los más importantes fue el de Juan Pino, donde muchos ciclistas profesionales de la historia, Ricardo Ochoa o Víctor Cabedo, acudieron para restaurar sus bicicletas. Posteriormente, se crearon agrupaciones como la Unión Ciclista Algecireña, que potenció enormemente la actividad ciclista.

Propietario del taller de bicicletas Juan Pino en Algeciras

Propietario del taller de bicicletas Juan Pino en Algeciras. Fuente: youtube.com

Actualmente, al lugar donde se realizó dicho concurso taurino-ciclista, se le honra todos los años con una fiesta local, donde muchos se acercan con sus bicicletas.